Así titula Tiscar Lara su artículo, en el que, entre otras cosas, equipara a la ‘educación’ con los ‘weblogs’, basándose en el hecho de que poseen características comunes. Y es que ambos son: procesos de comunicación, procesos de socialización y procesos de construcción de conocimiento. Pero es que además, afirma que los blogs son, en el marco de una pedagogía constructivista, una herramienta que constituye tanto un formato como un proceso. ¿Hay alguna contradicción? Pensemos… A mí se me ocurre que: un espacio virtual, jamás puede ser un proceso. Sería, en todo caso, únicamente un formato. Y este formato, sí que constituiría el soporte del proceso, pero no el proceso mismo. La mera existencia de un blog no implica la existencia de ningún tipo de actividad, exclusivamente el de su creación. Sería el equivalente a afirmar que un medio de comunicación es la comunicación en sí, o, más sencillamente, que un bloc de notas es la actividad de recoger, seleccionar, sintetizar y escribir la información. No se puede identificar el soporte/estructura/marco con la actuación que ese soporte permite.
Para que la Sociedad de la Información pase a ser Sociedad del Conocimiento, se hace necesaria la alfabetización digital. El concepto de edublog surge del sincretismo entre los términos ‘educación’ y ‘blog’. Los edublogs sirven para apoyar el proceso de enseñanza aprendizaje en un contexto educativo. Pero yo nunca llegaría a afirmar que “son procesos de construcción de conocimiento”, sino un soporte para el desarrollo de los procesos que nos ocupan. Cobra importancia, por tanto, el desarrollo de los instrumentos tecnológicos necesarios para que esta construcción individualizada sea posible. Y en el idealismo de una educación comprometida con la alfabetización digital, la RED tiene que concebirse como MEDIO y como OBJETO de conocimiento.
Si bien es cierto que los BLOGS pueden ser útiles para el fomento de CAPACIDADES y HABILIDADES tales como:
• La organización del discurso en pensamiento secuencial, con un mayor control sobre él, pues todo es modificable, permitiendo el lenguaje hipertextual.
• El fomento del debate, contribuyendo a un feedback más inmediato, incitando a una conversación constante.
• La construcción de identidad.
• La creación de comunidades de aprendizaje (blogs colectivos, trabajo colaborativo, tutoría mutua…)
• Un compromiso con la audiencia, propiciando la horizontalidad de las relaciones.
• Apoyo al E-learning: siendo un espacio intermedio entre la enseñanza presencial y el e-learning.
• Fomenta actividades de documentación (búsqueda, lectura, selección, interpretación)
• Incrementa la socialización entre profesores y alumnos.
• Mejora las técnicas de escritura.
• Incrementa la responsabilidad en los alumnos.
los blogs no garantizan mayor eficacia educativa por su mera utilización. Todas estas capacidades y habilidades pueden desarrollarse incluso sin la necesidad de las nuevas tecnologías, sin necesidad de conectarse a las redes de Internet. Lo que no entiendo razonable es depositar toda la confianza en las innovaciones tecnológicas, sin pretender ir más allá en la mejora de los procesos educativos de enseñanza aprendizaje. Pueden tacharme de tecnofóbica (aunque yo no me considero) pero afirmar con total seguridad que los blogs (y espacios web similares) son la clave para la mejora del aprendizaje individual… podría compararse a afirmar que hay un único destino educativo, y los fines educativos del mundo entero deben caminar hacia él.
Es interesante observar el excesivo énfasis este artículo pone en la necesidad “de apoyo de las instituciones educativas de promover una investigación para favorecer el aprendizaje con y sobre weblogs COMO VÍA APROXIMACIÓN A LAS NECESIDADES DE LA SOCIEDAD DEL FUTURO”. Pero ¿cuáles son realmente las necesidades en educación? Y ¿cómo podemos saber cuáles son las necesidades del futuro? En el hoy, en el ahora, observando el panorama mundial, se me ocurren otras muchas necesidades más urgentes que solucionar antes de llegar considerar a los blogs como algo indispensable. Un ejemplo: todavía no se ha podido (o pretendido) alcanzar uno de los principios básicos de lograr una educación para todos y la satisfacción de las necesidades básicas de aprendizaje. Según mi parecer, lo primordial sería lograr una sociedad más equitativa y justa a través de una educación de calidad, que facilite la igualdad de oportunidades. Todavía me cuesta hacerme a la idea de que las nuevas tecnologías, aunque aplicadas a la educación, constituyan una base sólida sobre la que fundamentar la educación.
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